lunes, 19 de junio de 2017

Desde la arquitectura y la maquina hacia el internet de las cosas.

Por Hugo Picos

Casi sin darnos cuenta estamos yendo hacia un modo de vida totalmente ¨conectado¨ En un futuro muy cercano esto afectara nuestra manera de relacionarnos tanto con el entorno como con los objetos.

Una primera aproximación al internet de las cosas (IoT), será cuando las computadoras sepan todo sobre nuestros ¨objetos¨ a través de datos que ellas mismas recogen, del cual nosotros podremos monitorear, contar y localizar lo que tengamos a nuestro alrededor, sabiendo cuando reemplazar, reparar o recuperar. Este aspecto ya está revolucionando los diferentes sectores de la industria de internet, entre ellos la forma de habitar, de entender los edificios y el transporte.

El termino (IoT) traspasa la arquitectura llegando a las ciudades inteligentes (smart Cities) que “pretenden” proporcionar una vida más amable por medio de diferentes sistemas conectados, más seguridad, una mayor sostenibilidad del entorno, donde la eficiencia energética de las cosas llegara a su máxima expresión.



Hace ya casi un siglo, gracias a un individuo formado en artes aplicadas que con el tiempo se gano el derecho de llamarse arquitecto, aparecieron en París los primeros artículos ¨Esprit Nouveau¨ (1920-21) con la firma de Le Corbusier, el cual afirmaba que, ¨una gran época acaba de comenzar¨, ¨existe un espíritu nuevo¨, que lo encontraba sobretodo en la producción industrial de la época. Donde la arquitectura no respondía a las necesidades del nuevo siglo, surgiendo así el término ¨la máquina de habitar¨.


Hoy debemos mirar el pasado, re leer los artículos de los maestros del movimiento moderno, y de los post modernistas, ya que como ellos, estamos a las puertas de una nueva época, donde son otros los tiempos, es otra la información, hoy debemos equivocarnos rápido y barato. Estamos dirigiéndonos hacia un nuevo funcionalismo tecnológico, cuyo destino no puede repetir los errores del ayer. Más que nunca debemos crear arquitectura con la mirada puesta en otras perspectivas complementarias (filosóficas, científicas, artísticas y sobre todo tecnológica) formando un completo y complejo campo semántico del habitar.

Debemos de incorporar la tecnología IoT desde lo técnico, sin dejar de lado el dialogo con lo energético y lo estético. No debemos ver los nuevos avances tecnológicos como una amenaza si no como un medio para proyectarnos, no nos olvidemos que el desarrollo de la humanidad desde las cavernas al viaducto de Milau, implico el dominio de la materia en sus diferentes ramas, la arquitectura moderna se beneficio mucho con los avances técnicos, materiales y metodológicos desarrollados para la segunda guerra, como lo fue más tarde el desarrollo de la exploración espacial, siempre dando respuestas a nuevas necesidades por medio de la tecnología la cual es cambiante, hoy esos avances los encontramos ya no subvencionados por estados si no por empresas tecnológicas (google, amazon, tesla, spacex).



Así como a principios del SXX la creatividad de los maestros estuvo fuertemente ligada a la historia de la aviación y al desarrollo de la industria automotriz, hoy debemos realizar un paralelismo con el futuro del automóvil y su conducción autónoma, el desarrollo de la industria de drones y aeroespacial, vincularlas con nuestros nuevos modos de habitar, tanto lo urbano como lo residencial.

Desde ya debemos plantearnos un amplio debate a muy diferentes niveles de cómo vamos a integrar la arquitectura con esta ¨conexión¨ de las ¨cosas¨ integrando praxis y teoría desde una visión holística sin olvidarnos que la arquitectura estará ¨en el juego sabio, correcto y magnifico de los volúmenes ¨conectados¨ bajo la luz¨

Desde hoy debemos re diseñar poniendo nuestra mirada en una nueva metáfora…

La metáfora del funcionalismo tecnológico.


Por Hugo Picos